El paseo está desierto. La lluvia y el viento refrescan mi cara. Paso a paso mis músculos se van activando. Mi ritmo es lento, pero lo único importante es que vuelvo a disfrutar de cada zancada. Sin duda mi amiga la lluvia tiene mucho que ver en eso. Siempre me ha ayudado, como en aquella media en Pontevedra en la que me empujó a hacer una marca que ni en mis mejores sueños esperaba. Hoy solo quiero que me acompañe, que me recuerde porque un día empecé a correr.
Las molestias en los tibiales todavía están presentes, pero creo que empiezo a salir del hoyo. Han sido más de dos meses sin correr. Espero que la próxima vez que pare sea solo por mi propia voluntad, y no por la de un músculo.
Resumiendo, lo importante es que ya está aqui bardallas 3.0
Hoy es uno de esos días en el que tomo el teclado como un analgésico para el mal del corredor: las temidas lesiones. Días después de la VigBay, de la que en principio salí indemne, comencé a notar molestias en la zona de la tibia. Recordé en ese momento que antes de la media ya había notado esas molestias un par de veces. Creo que no le había dado la suficiente importancia.
Hace 9 días, tras la Solidaria de A Estrada, el dolor se acentuó. Parada semanal (de las que fastidian: por fin tenía tiempo de sobra para hacer tiradas larga), acompañada de algún antiinflamatorio. El sábado, durante una ruta de senderismo (de la que hablaré otro día), volví a notar molestias. El domingo tenía dudas de si correr en Nigrán la carrera solidaria (de casi 7 kms.), pero me pueden las ganas. Consecuencias, molestias desde el km. 4 y dolor al final del día. Hoy noto la zona de la tibia mejor, pero estoy muy cargado de arriba (aduptores, cadera, cintilla,...un cuadro, vamos).
A ver como va la recuperación. Falta muy poco para la Media de A Coruña, y la cosa pinta mal. Muy mal, diría yo. Los motivos de la lesión radican posiblemente en una sobrecarga en la preparación de la VigBay provocada por el "tuneado" de las plantillas. Esta semana lo consultaré con Ergodinámica.
Mientras tanto, por sensaciones. Si empiezo a sentirme bien, volveré. Si no, antiinflamatorio, estiramientos y a esperar. Lo que si que ha cambiado es mi visión a medio plazo. Mi intención inicial era no parar en verano, aprovechar para hacer salidas más largas y preparar las medias de otoño. El descanso vendría en invierno. Ahora me lo replanteo. Aunque mejore a corto plazo, creo que sería conveniente parar en verano al menos un par de meses y aprovechar para fortalecer las piernas con otro tipo de ejercicios. Es mi gran asignatura pendiente.
Por cierto, la carrera de A Estrada, chapó. Lástima que el circuito tuviera que ser acortado (Era domingo de ramos, pasaba por delante de la iglesia, y con la Iglesia hemos topado!). Al final, 3 vueltas para un total de 9 kms. Me acompañó Miguelo, bueno en realidad lo acompañé yo, a remolque. La media, unos 5:00/km. Aquí van unas cuantas fotos de la carrera, gentileza de los foreros de Correrengalicia. De la carrera de Nigrán hablaré otro día (cuanto curro pendiente!)
Su lucha terminó, pero nos deja su historia, que ayudará a otros tal y como él estaba acostumbrado a hacer a lo largo de su vida. Gracias, Iván.
Aireandome.com
Todavía con las piernas doloridas, toca hacer la crónica de lo que considero una fantástica edición de la VigBay. Muchísima participación (4.100 inscritos, 3.688 llegados a meta), lo que implica más populares atreviéndose con la distancia. A pesar de hacer toda la carrera sin "patuko-compañía", siempre me sentí acompañado. Y al final tuve la recompensa de una gran entrada en meta, con vítores y aplausos, digna de un puesto de honor y no de mi modestísimo 2.696º.
Las sensaciones no eran del todo buenas y había hecho muy pocos entrenos en las últimas dos semanas. El sábado salimos a trotar Guineano, Carlos, Juancho, Sergio y yo hasta Baiona, unos 6 km. ida y vuelta, y conforme pasaban los kilómetros, las sensaciones mejoraban. Además, el calor de días atrás estaba remitiendo, y eso me daba un poco más de moral.
Busca a bardallas y Miguelo
Aún así, el domingo tenía esa sensación de carrera importante. Sobre todo tal y como fue mi única experiencia en la prueba. Aquella pájara a partir de playa América sembró en mí un cierto miedo escénico. Compartí cajón (I) con Miguelo, pero, como se puede observar en la foto anterior, nada más salir me fue dejando atrás. Pronto desistí a coger ritmo antes de salir de Samil; era mucha gente y sortear tanto era un esfuerzo sin demasiada recompensa. Al paso por el km. 3 miro el crono: 16:40. Esto ya es demasiado lento! Avivo el ritmo. Antes de la salida de Samil, me alcanza un colega de Javi, no recuerdo su nombre. Le comento que pronto viene un repechito (no va por ti Marta!) y 3 kms. después la cuesta más importante de la carrera. Me agradece la información y me deja clavado. Tras pasar por la playa de O Vao (Qué tardes de sol me he pasado yo en esa playa!), vuelvo a mirar el crono: km.5, 27:00. El ritmo ya es más alto, 5:10 en los últimos 2 kms. Voy suelto, sin forzar, pero pienso en no dejarme muchas fuerzas en la subida, hasta donde mantengo el ritmo.
Al coronar la subida, relajada, por el 8,5 más o menos, vuelvo a coger el mismo ritmo. Km. 10: 53:56. Aquí es donde pienso en playa América y mi experiencia del 2009. Mi primera media. Cuando enfilo la bajada hacia la playa, veo una chica que refresca a los corredores con una manguera. Se lo agradezco. Paso por el 15: 1:19:42.
Camino de A Ramallosa, una vez alejados los fantasmas del pasado, avivo el ritmo. Esa zona de la carrera es una maravilla: cientos de personas animando. Paso por el 17,5 y cojo una esponja, creo que amarilla, como Bob. Me noto cansado, pero con fuerzas suficientes para llegar sin problemas. Cada vez adelanto a más gente que camina. Alguno me adelanta de nuevo: el hombre el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Pronto vuelven a caer. Enfilo la larga recta final y 50 metros antes del paso por el 20 siento un fuerte pinchazo en la zona cervical. Malditas calcificaciones. Sigo corriendo. Casi no puedo mover el brazo izquierdo. No consigo ver ni mi crono. Me toco con el otro brazo la zona y me duele, pero parece que remite. Enfilo los últimos metros, de pronto, oigo una voz que dice: Óscar! Y se desataron los ánimos de la familia Patuka, que con sus fuerzas recorrieron por mí los últimos 100 metros la carrera. Paso por meta 1:52:13. Más o menos lo que que preveía con el clima que disfrutamos. Comienzo a mover el brazo, a ver como responde. Ni rastro del dolor. Aquí tenéis el vídeo (mi tiempo oficial 1:53:18).
Camino del "supermercado", donde mucha gente amortiza el coste de la inscripción. Allí saludo a Quique Peña y Javi (lástima esas molestias!Espero que estés recuperado). Me encuentro a Miguelo. Ha ido suave: 1:44:52. Sé que a día de hoy puede bajar de 1:40. Bajamos a la playa a refrescar las piernas en el mar y allí nos reencontramos con el resto de valientes patukos. Carlos, en su línea: "estoy mal", "no voy", "así no puedo"...1:24:15. Guineano: "mi objetivo es Estocolmo", "voy a la VigBay a rodar como preparación para la maratón": 1:24:40 (marca personal, no?). Y Juancho y Sergio, a punto de bajar de las 2 horas, rebajando sus marcas en más de 20 minutos.
Una carrera redonda: sin marca personal, pero disfrutando cada kilómetro (excepto el mal rato del pinchazo). Una pena el fallo de las duchas (masificdas y desbordadas) y creo que tambien de los buses. La carrera no es barata: si ofreces algo, debes cumplir un mínimo y creo que este año no han cumplido en estos aspectos concretos. Por el resto, ha estado genial: voluntarios, público, hasta a la guardia civil...gracias!
El día después, con dolor en la rodilla derecha, en la misma zona de la lesión .Pero parece que nada grave, ya que el dolor con el paso de las horas va remitiendo. Por ahora. Tendré que estar al tanto. Mañana quizá toque un trote y pruebe a ver que tal.
Hace un mes, cuando leí un artículo sobre la situación social y política en Islandia, traté de buscar información en la red. Para mi sorpresa, me dí cuenta de que pocos medios de información se han hecho eco de las noticias ocurridas en ese pequeño país (son poco más de 300.000 habitantes). Muy diferente a los albores de la crisis, en la que todos los periódicos nos inundaban con noticias sobre el rescate financiero y la penosa situación de las arcas públicas islandesas.
Pues bien, lo ocurrido en los últimos 2 años en la isla merece conocerse y, sinceramente, creo que no se le ha dado publicidad por el miedo a un contagio, que por otra parte considero muy difícil. Después de aprobar el rescate y establecerse unas condiciones muy duras al país, el gobierno en bloque dimitió ante el descontento social y el nuevo gobierno decidió hacer un referendum para decidir si el pueblo quería pagar la factura de la crisis. Se votó no. Ahora se quiere refundar el estado, establecer una nueva constitución y que los verdaderos culpables de la crisis lo paguen. Un ejemplo que en el resto del mundo que pone nerviosos a muchos. Os dejo el enlace a un artículo publicado en nosinmibici.com
Una vez más a correr a Padrón. La verdad es que se lo curran por aquellos lares. Esta vez tocaba la IX Carreira Popular de Padrón, dos vueltas a un circuito de 5.240 metros (10.480 m. en total). Tras una salida atropellada (con caída importante incluida), recorrí los primeros 500 metros junto a Kiks. Eso si, yo tenía que dar casi 3 pasos por cada par suyo y pronto lo dejé ir.
Compartiendo la salida con Kiks
Me mantuve por debajo de los 5´ el km., no por sensaciones (que no eran nada buenas después de no entrenar en toda la semana) sino porque la gente corre mucho. Y te empujan a correr más. Sobre el km. 3 me alcanza Javi. Lo veo recuperado de su esguince. Compartimos kilómetros hasta antes del primer paso por meta. Se queda un poco. Hago cuentas por mi crono y me doy cuenta que voy lento. Pero tampoco voy fino, así que me limito a mantener el ritmo. Sobre el 6,5 Javi me vuelve a alcanzar y me dice que va muy bien. Le animo a dejarme, pero baja su ritmo para acompañarme hasta el 8,5., cuando lo veo alejarse a un ritmo vivo. Está fino. Yo no. Me limito a correr sin forzar los últimos 2 kms. Mi tiempo 54:35, con un ritmo aproximado de 5:12. Unos 20 segundos por kilómetro más que el domingo pasado en Porriño, en una carrera de similar distancia y perfil. Motivos: mi hora para correr no son las 17:30, no entrené nada durante la semana y he tenido mucho curro.
A ver si adivináis a quien le importaba poco este sprint
Como siempre, gracias a los foreros-fotógrafos de Correr en Galicia por obsequiarnos por estas fotos. Próxima parada, Corre con Nós.
Bonita carrera la de esta mañana en Porriño. Si no fuera por un par de detalles, alguno ajeno a la organización, sería para calificar de 10. Pero de eso hablaré más adelante.
Llegué justito de tiempo junto a Guineano, Sergio, Miguelo y Juancho, con bastantes problemas para aparcar. Tras recoger el dorsal y la camiseta (o debería decir camisón?), volvimos al coche para cambiarnos. Vuelta a la salida, y sin tiempo de saludar a nadie nos colocamos cada uno en su cajón de salida. La verdad es que el sistema funcionó bastante bien, evitando en gran medida los atascos de salida, sobre todo teniendo en cuenta que éramos casi 1.300 corredores pasando por calles muy estrechas. Siempre hay algún espabilad@ que se coloca donde no debe, pero con este sistema fueron los menos. Un@ de ell@s, chica en este caso, casi sufre un atropello por mi parte. Qué poca cabeciña!
Salí junto a Miguelo, a buen ritmo. Pronto, al cabo de 1 km., lo dejo ir. Son 10 kms. y no quiero que me suceda lo de jace 15 días en Lalín. Sigo a buen ritmo, alrededor de 4:45 el km. Al primer paso por meta miro el crono: 15:45. Me sorprendo, porque voy muy bien de pulmón. Si mantengo ese ritmo rondaría mi mejor marca en la distancia, algo del todo impensable con mi estado de forma actual. En la segunda vuelta el ritmo baja un poco. Al paso por el km.6 aproximadamente me cruzo con Juancho. Me hace un gesto de ir mal, sufriendo. Pero en realidad apenas le llevo 200 metros, lleva ritmo de marca personal.
Al comienzo de la tercera y última vuelta me entran las dudas. El cansancio y el calor (demasiado para la fecha en la que nos encontramos) hacen mella y ansío coger un botellín de agua en el avituallamiento. Sorpresivamente encuentro el puesto desmantelado. Pienso que sólo quedan un par de kilómetros. Sufro, pero mantengo un ritmo de 5´km. A falta de 500 metros me cruzo con Sergio, que también está sufriendo. Llega la recta final y soy incapaz de esprintar. Me adelantan varios corredores y entro en meta con un tiempo real de 48:42. Puesto 947 de 1.235. No está nada mal. Me he quedado a menos de 2 minutos de mi marca y he bajado 2:30 respecto a mi último 10.000.
A la llegada, fruta, agua, aquarius, chocolatina, roscón y CALLOS! Por cierto, muy ricos. Lástima que aún estaba digiriendo el cocido de Lalín del sábado y no pude acabar el generoso plato.
Lo peor de la carrera, ciertos impresentables (todos sabemos quienes son y de donde vienen) que corrieron "cantando" (si a eso se le puede llamar cantar) consignas homófobas y racistas (como hacen en otras carreras como la Pedestre de Santiago). En cuanto oí el primer cántico me dieron ganas de abandonar la carrera y denunciar el hecho a la organización. Hay que hacer algo con esta gente, que desluce con esas proclamas el ambiente festivo. No me importan sus consignas patriotas (que no entiendo que pintan en una carrera popular, pero bueno, otros se suben a los árboles), pero el insultar y denigrar a ciertos colectivos o personas de cierta nacionalidad me parece una razón más que suficiente para su exclusión de la carrera. Volveré al tema otro día, porque me parece lo suficientemente grave para no seguir mirando a otro lado.
Dejemos a un lado este tema. Mi enhorabuena a la organización, pero espero que el año que viene mantengan el avituallamiento hasta que el último corredor pase por allí.
Cambiando de tema, quiero mandar mis ánimos a mi pareja en el circuito de Correr en Galicia, Xan de Ris, que sufrió una lesión el sábado durante la preuba de 50 metros del Campeonato Gallego de Veteranos en pista cubierta. Es una pena, porque estaba alcanzando una forma ideal para sacarse la espinita de la VigBay del año pasado. A recuperarse pronto, campeón!
Todas las mañanas antes de las carreras suelo intuir como me sentiré corriendo. Y suelo hacerme caso, fiándome de las sensaciones. Pero hay días en que se comenten errores. Como hoy en Lalín. En la X Carreira Popular Virxe das Dores. Muy apropiado el nombre.
Junto a Miguelo, en los primeros metros de la carrera
Antes de la carrera sentía bastante dolor en el hombro derecho (malditas calcificaciones!) y sobrecarga en la cintilla de la pierna derecha. La cosa no pintaba nada bien. Tras calentar un poco con Paíno y Miguelo, mientras Guineano apuraba los kilómetros entrenando antes de la salida, nos dirigimos a la salida. En ese momento me doy cuenta de que no tengo el chip en la zapatilla. A correr al coche a por el. Vuelvo a la salida y me junto a Miguelo. Pronto me deja atrás, en la primera cuesta. Tras un primer kilómetro durillo, comienza una bajada hacia el paseo fluvial. Veo a Miguelo a 10 metros y fuerzo un poco para cogerlo. Vamos juntos hasta el kilómetro 3, en el que me miro el crono y veo que voy demasiado rápido: holgadamente por debajo de 14´. Decido dejar ir a Miguelo, y bajo el ritmo. De todos modos hasta el km. 5 me encuentro bien, con fuerzas. Miro el crono: 23:45. Pero a partir de ahí comienzo a bajar el ritmo en picado, y las sensaciones son malas. Me hacen mella los puentes, con un fuerte desnivel. Al comienzo de la cuesta de salida del paseo solo pienso en la meta. Veo una calle estrecha, muy empinada. No puedo. No tengo fuerza. Estoy vacío. Doy cuatro pasos andando y vuelvo a trotar. Y sigo así hasta la llegada. Sufriendo, como en la Vig-Bay 2009 (http://bardallas.blogspot.com/2010/01/se-acaba-el-ano-y-es-momento-de-hacer.html). Al final, puesto 310, 41:10 neto.
Y por fín, la meta
El resto de Patukos, en su línea. Paíno, impresionante. Guineano, pensando más en Estocolmo que en el cocido lalinés. Miguelo, sigue con su progresión que le va a llevar a hacer un tiempazo en la Vig-Bay.
He cometido el mismo error que cometía cuando empecé en esto de cruzarse Galicia entera cada fin de semana para correr con otros locos como tú. Sales, crees que puedes seguir piernas más rápidas, y al final lo pagas. Necesito encontrar mi ritmo. Hace tiempo que no lo encuentro, que no corro con fluidez. En cuanto a lo de hoy, a aprender y espero que no haya desperfectos. Mañana se verá.
Acabo (literalmente) de acabar de leer "Correr", de Jean Echenoz. Se trata de una novela sobre la vida de Emil Zàtopek, el grande entre los grandes del atletismo de fondo. El libro es totalmente recomendable. De lectura fácil y rápida, rememora las grandes azañas del checoslovaco y sus continuos desencuentros con el régimen comunista, que acabaron por hacerle sufrir una penosa retirada del deporte.
Cambiando de tema, próxima parada: Lalín. Apenas mes y medio después de la carrera solidaria, el sábado volvemos a la tierra del Deza a participar en la X Carreira Popular Virxe das Dores, de nos 8 kms. Lástima que no sea un domingo para ir a tomar el cocido al terminar.
Después de un paréntesis de más de 3 meses, provocado por un problema con el ordenador y mi falta de tiempo, os voy a poner al tanto de mi evolución en los últimos tiempos. Partamos de la media de Pontevedra, allá por finales de octubre.
Aunque no estaba en la debida forma, afronté la media de Pontevedra con una inusual confianza. Y era consciente de ello. Apenas una salida realmente larga para prepararla. Pero al salir, me encontré muy bien. Cogí un ritmo cómodo, pero rápido para mis ritmos de entreno, a escasos 5´ el km. Miguel me dejó ir, reservándose en su primera media. En la segunda mitad de carrera, alrededor del km. 12, me alcanza y afrontamos el final juntos, manteniendo un ritmo vivo. Sufro en el último kilómetro y llegamos a la par, con un tiempo por mi crono de 1:47:44.
Con Miguel y Pipe, en la Media de Pontevedra.
Al fin de semana siguiente, tocó la Pedestre de Santiago. Sigue siendo mi espinita. Nunca he hecho una carrera redonda. La cuesta de Vite siempre me mata. He corrido otras carreras más duras y con mejores sensaciones. Pero Santiago, es Santiago. Nunca he bajado de 5´ el km., algo que he hecho holgadamente en carreras más largas. Mi tiempo: 1:05:08.
El fin de año, lo afronté con más tranquilidad. Carreras cortas, sin forzar. La rodilla cada día me daba más la lata, y eso me impedía mantener un ritmo de entrenos que me permitiera mejorar.
En la Solidaria de Lalín.
En enero, después de la carrera de San Xiao, decido revisar las plantillas. La ortopeda me comenta que era hora de revisarlas. Debía haberlo hecho antes. De todos modos, los cambios en mi forma de correr son evidentes. Me propone realizar unas modificaciones sobre la marcha y probar unos días. Corrige el arco, que había perdido un poco de altura, y me aporta 3 mm. más en el talón izquierdo (ya tenía 3 antes) para reducir el desequilibrio que supone tener una pierna más de un cm. más larga que la otra. Así la diferencia pasa a ser de apenas medio cm. La mejoría es instantánea. El dolor en la base del cuádriceps desaparece. Me queda una sensación extraña, pero puedo forzar sin dolor.
En San Xiao 2011
He corrido ya varios días y es cierto que todavía no estoy adaptado a esta nueva forma de andar y correr. Otros músculos y tendones sufren más, y no están acostumbrados a hacerlo. Debo ir poco a poco.
En el horizonte, las medias de primavera. Ese es el reto. Llegar en forma y mejorar mi marca.