viernes, 13 de abril de 2012

I Coruña 42


Llegó la hora de la locura. Tras algo más de 4 años corriendo y casi 4.000 kms. en mis piernas, llega la cita de mi primer maratón. Será en mi ciudad (como ha cambiado el panorama atlético por estos lares en estos 4 años!!!No parece la misma ciudad!!!), con el apoyo de familiares y amigos. Y acompañado por otros 5 esforzados patukos. El escenario perfecto, vamos. 

La preparación creo que la he cumplido casi al 100%. Me ha faltado alguna tirada larga más, que me reforzaría mentalmente, pero las circunstancias mandan. El día previsto para ese entreno me atacó una contractura en la espalda y fue imposible.

Mi estado físico a finales de año era pésimo. A duras penas lograba correr 10 kms., siempre a ritmos muy bajos. Y me faltaba continuidad: si no era la espalda, era un corte de digestión, un catarrazo del 15 o cualquier otra movida. Pero con el nuevo año la cosa empezó a cambiar.

Todo preparado. Foto de La Voz de Galicia
En enero llegaron las tiradas lentas de 15/17 kms. Sorprendentemente esas primeras tiradas me dieron mucha confianza. Pero el fantasma de las lesiones seguía mi ritmo sin problema. A cabesa non para. Pronto me dí cuenta de que mi verdadera meta no estaba en María Pita. Estaba en la línea de salida. Hace unos días Kike me recordaba que se lo había comentado hace meses, una tarde de fin de semana que coincidimos por el Paseo del Burgo. Si superaba la preparación, si era capaz de acumular kilómetros sin molestias, todo iría rodado. Cerré enero con casi 130 kms. Una media de unos 30 semanales, con la tirada más larga de 18 kms. y cada día más convencido de mis posibilidades.

Llegó febrero y el buen tiempo animaba a entrenar. Complementé las tiradas largas, de hasta 22 kms., con la Media do Ribeiro, en la que rodé para llegar en poco menos de 2 horas. Pero enterísimo. La rodilla seguía sin quejarse y me permitió acumular 133 kms. en el mes.

Marzo era el mes clave. Y aquí es donde me faltó la tirada larga. Lo máximo que hice fueron 26 kms., dos veces, una de ellas gracias a estirar 5 más la Vigbay. Afronté la media con ganas de forzar un poco más que en Rivadavia, y llegué bastante fino a 5:15. En total, fueron 137 kms. en el mes.

El fin de semana pasado, como previa, creo que me pasé de frenada. El sábado acudimos a la Carrera de Pascua de Padrón, de 13,3 kms. Aunque mi idea era rodar a ritmo cómodo, el amigo Miguelo me llevó al huerto. "Yo voy a ir suave, a ritmo de maratón", me dice. Y yo me lo creo, olvidando que se trata de un Deza/hoy voy contigo. En el km. 3 me fijo en el bardallómetro: vamos por debajo de 5´/km. Adios suavidad. Pero me encuentro bien, y como hace un poco de pelete, decido seguir el ritmo. Los dos últimos kilómetros corro como hace años que no hacía, con ganas y rápido, aunque algo forzado. Al final, un ritmo de 5:05 aprox.

El lunes, Paíno, Miguelo, Kike y yo decidimos probar el circuito de la carrera. Dimos una vuelta, a ritmo relajado, intentando anticipar las senciaciones que "sufriremos" en la útlma vuelta. Creo que desde ese momento los 4 fuimos conscientes de que el día D ya está aquí. Y con él , los nervios. Esta semana me parece interminable. No me llega el domingo. Hoy, último trote de 3 kms. a ritmo de maratón y después al fisio.

En total han sido 450 kms. desde enero, superados sin molestias de consideración. Mi primera victoria ya la he conseguido: el domingo estaré en la línea de salida para afrontar mi mayor reto deportivo en mis 35 años. No sé si acabaré o no la carrera, pero el fracaso ya no existe para mí. Poder disfrutar de esta experiencia en mi ciudad, acompañado del resto de Patukos y con los ánimos de galiñas, familiares y amigos no tiene precio. Sólo espero estar a la altura.

Físicamente me encuentro fuerte. Pero tengo unos cuantos puntos débiles que pueden hacerme parar antes de tiempo: las punzadas en la espalda, esa latosa rodilla,... En cuanto a la espalda, anteayer, por fin, conseguimos localizar el punto donde me da el trallazo, en la espalda. Han hecho falta 6 sesiones de fisio para encontrarlo. Espero que me respete el domingo. La última vez que me fastidió fue en la VigBay, sobre el km. 16, aunque no fue tan fuerte como en anteriores ocasiones y me permitió mantener el ritmo en los últimos kilómetros.

Las previsiones para el domingo auguran un día de perros, para hacer la carrera más dura si cabe: lluvia, viento fuerte del norte y frío. Y? Si hemos llegado hasta aquí, corriendo hasta bajo 0, sufriendo las sobrecargas de los entrenos y superando todas las dificultades, no nos va a parar un simple temporalcillo de tres al cuarto. Ni una ciclogénesis de esas.

Para finalizar el ladrillo, pasamos al apartado de agradecimientos, porque hay muchas personas sin las que no habría llegado hasta aquí:

MIL GRACIAS A...
- mis compañeros patukos, que han hecho que la preparación para esta locura no haya sido otra cosa que un camino de rosas. Da gusto correr a vuestro lado.
- las galiñas más animadas. Cuando las fuerzas flaquean, no hay nada como vuestros ánimos. Lo vuestro sí tiene mérito.
- los correlegas con los que me he cruzado en los últimos 4 años, de los que he aprendido lo poco que sé de este maravilloso deporte (no voy a poner nombres, que seguro que me olvido alguno).
- todos esos fotógrafos anónimos que me han retratado en mil carreras a lo largo de los últimos años.
- por último, Paíno, por su excelente labor de montaje de vídeos. El último (lo podéis ver en el blog de Patukos) va a ser mi última motivación antes de salir de casa el domingo. Después de verlo, no tendré ninguna duda de que completaré los 42.195 metros. 

Va por vosotros.

Suerte, salud y kilómetros!!!!!

miércoles, 4 de abril de 2012

miércoles, 1 de febrero de 2012

Nuevo año y viejas costumbres

Mi primera entrada del año se hecho esperar. Sigo con cierta desidia a la hora de actualizar el blog.  Una vieja costumbre. Pero bueno, ya sabéis que son etapas. Quizá el nuevo año me haga cambiar. 

Habrá que ponerse al día. Ahí va...ladrillón!!!

El fin de año fue espectacular. En la fría mañana del 31, 6 esforzados patukos acudimos a la Carreira de Fin de Ano Mugardos/Ares, que como cada año fue impresionante. Disfrutamos de una carrera tranquila, sin esfuerzos. 

Por la tarde tocaba la San Silvestre de Rialto, otro carrerón. La primera edición había dejado el listón altísimo, pero este año, con nada menos que 1.000 inscritos, lo han superado. Además, esta edición era especial: la primera popular de mi padre. Por ese motivo decidí no disfrazarme y correr con él. Sabía que le iba a costar recorrer los casi 8 kms., sobre todo porque la última semana había estado malo. Pero su ilusión por la carrera era más grande. Y allí estábamos los dos, compartiendo por primera vez zancadas, practicando deporte juntos después de más de 20 años.


Ni que decir tiene que pronto nos quedamos a la cola, con un grupito detrás a escasos 20 metros. Al cabo de 3 kms. comienza a sufrir. Andamos unos metros y volvemos a correr. La subida de Adormideras se le hace eterna. No dejo de repetirle que "ahora es todo cuesta abajo". Al paso por la Hípica, a falta de un par de kilómetros, vuelve a parar. Mira atrás. Vemos el grupeto que va de último. Pienso en hacerles chantaje emocional para que no nos adelanten, pero no hace falta. A medida que nos acercamos a la Solana recupera fuerzas y entramos en meta con un tiempo oficial de 58:02. La mejor forma de acabar el año ranin. 


Y llegó 2012, y con él me percaté de que sólo faltaban 3 meses y medio para Coruña42. Así que comencé incrementando poco a poco la distancia de mis entrenos y viendo como respondían mis piernas. Las primeras salidas largas, de apenas 14/15 kms., me dejaron buenas sensaciones, pero también mucho cansancio.

Cansancio y ganas de un GPS. Al fin, después de muchos años pensándolo, dándole vueltas y vueltas, un día, al salir de la oficina después de un mal día de trabajo, me largué a Declatlon a aprovechar la oferta del Forerunner 110. Siendo un modelo sencillo, la verdad es que es una pasada.

El domingo 15, después de correr la Nocturna de Reis del CCN el día anterior, los irreductibles patukos acudimos a la Carrera de San Xiao, en Ferrol, sobre unos 9,2 kms. Aproveché el calentamiento para coger algunos kilómetros, que era mi único objetivo de la carrera. A la salida me encontré con Javi, con el que compartí camino hasta el km. 4. Me encontré con fuerzas e incrementé el ritmo. A 5 bajos hice los siguientes 4 kms., algo que no hacía desde mucho tiempo atrás. La carrera me dejó buen sabor de boca y más ganas de kilómetros.

Gracias Alexha!

Por cierto, con todas estas carreras y la alta participación patukil, debo destacar que nuestro equipo ha ascendido hasta la 4ª posición de la 1ª división del circuito de CeG

Después de una semana casi en blanco (por cansancio mental y apatía -otra vieja costumbre - apenas 10 kms.), la semana pasada volví a coger el ritmo de entrenos. El domingo hice la salida más larga hasta ahora, cerca de 18 kms. en 1:43. Con muy buenas sensaciones. Mi forma de correr va cambiando. El pulsómetro es ahora el que marca el ritmo, sobre todo en las salidas largas.

El primer mes del año lo cierro con 130 kms. (apenas 30 por semana, muy poco), pero subiendo. Sé que a estas alturas debería estar haciendo tiradas algo más largas, pero con mi expediente de lesiones prefiero ir poco a poco. Mi intención es rondar los 40/45 kms. semanales, con algún pico mayor. La próxima salida larga será de unas 2 horas, espero. Porque todo depende de mis piernas. Son ellas las que decidirán si acabo la preparación, si me pongo en la línea de salida de mi primer maratón. Una vez allí es mi cabeza la que me debe llevar a la meta.

Salud y kilómetros!!!